John Bunyan


 

Salvo por gracia.

“por gracia sois salvos.” –

(Efesios 2:5)

En el primer capitulo, desde el cuarto versículo hasta el decimosegundo, el apóstol está tratando la doctrina de elección, el acto de elección, junto con el fin, y el medio que conduce hacia ella. Nos dice que este acto fue la elección libre de Dios de algunos (versículos 4,5, y 11). El fin fue la gloria de Dios en su salvación (versículos 6 y 14). El medio que conduce a ese fin fue Jesucristo mismo – “en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia” (versículo 7).  Hecho esto, él trata de la sujeción de los efesios a la fe, como se les manifestó en la Palabra de verdad del evangelio, como también su ser sellado con el Espíritu Santo de Dios hasta el día de redención (versículos 12-14). Sin embargo, el les dice como dio gracias a Dios por ellos, haciendo mención de ellos en sus oraciones, aun para que les hiciera ver “cuál es la esperanza a que el os ha llamado, y cuáles las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál la supereminente grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, según la operación del poder de su fuerza, la cual operó en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su diestra en los lugares celestiales,” (versículos 15-20)

Y por si los efesios, al oír de sus muchos privilegios, se olvidan de cuan poco los merecían, el les dice que en el tiempo pasado estaban muertos en sus delitos y pecados, y que entonces anduvieron en ellos “siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia” (Ef. 2:2,3).

Así que habiéndoles llamado a acordarse de ellos mismos para que se acordaran de lo que estaban en su estado de no ser regenerado, el procede a enseñarles que su primer despertamiento fue por la resurrección de Cristo su Cabeza, en quien ellos antes fueron escogidos, y que por el ya estaban sentados en lugares celestiales, (versículos 5 y 6); interponiendo, por mientras, la causa verdadera de toda esta bendición, con lo que también deberíamos gozar en otro mundo; eso es, el amor y la gracia de Dios: “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos),” Estas ultimas palabras son la conclusión del apóstol bien sacado de lo anterior[1]. Es como quién dijera: “Si ustedes los efesios eran en verdad muertos en delitos y pecados, y si en verdad eran por naturaleza hijos de ira igual que los de mas, entonces no merecen mas que los de mas.”

Y si Dios los ha escogido, si Dios los ha justificado y salvado por su Cristo, y si dejó a otros tan buenos como ustedes por naturaleza para perderse en sus pecados, entonces la causa verdadera de su bendita condición es la libre gracia de Dios. Así es, entonces, que por gracia sois salvos. Por lo tanto todo lo bueno del cual se gozan más que otros, es sola bondad.

“Por gracia sois salvos.”

El método que ocuparé para discursar sobre estas palabras será así – Propondré ciertas preguntas acerca de las palabras, y dirigiré unas respuestas particulares hacia ellas. En cuales respuestas espero contestar también, a lo menos, lo que espera el lector piadoso y consciente, y así llegaré a la conclusión. 

Las Preguntas Son –

I. ¿Qué es ser salvo? II. ¿Qué es ser salvo por gracia? III. ¿Quiénes son los que son salvos por gracia? IV. ¿Cómo parece que los que son salvos, son salvos por gracia? V. ¿Qué serían las razones que prevalecieron con Dios para salvarnos por gracia, en vez de salvarnos en otra forma?

Ahora la razón porque yo propongo estas cinco preguntas sobre estas palabras es porque las palabras mismas las admiten; las primeras tres son basadas en las varias frases del texto, y las ultimas dos son para preparar la demostración de todo.



[1] Una traducción mas literal sería “premiso” pero creo que es mas entendible “anterior”

 


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