Pensamientos


 

20-4-2009 

1.Cristo el Precioso

II Pedro 2:6-8
6
Por lo cual también contiene la Escritura: He aquí, pongo en Sion la principal piedra del ángulo, escogida, preciosa; Y el que creyere en él, no será avergonzado. 7 Para vosotros, pues, los que creéis, él es precioso; pero para los que no creen, La piedra que los edificadores desecharon, Ha venido a ser la cabeza del ángulo; 8 y: Piedra de tropiezo, y roca que hace caer, porque tropiezan en al palabra, siendo desobedientes; a lo cual fueron también destinados.

A los que creen para la salvación del alma, él es, él siempre ha sido precioso – el sol, la roca, la vida, el pan de sus almas – toda cosa que es buena, útil, amable, deseable, aquí o para la eternidad. En, de, y por él, es toda su vida espiritual y eternal, luz, poder, crecimiento, consolación, y gozo aquí; con salvación eterna en el mas allá. Por él solamente desean, esperan, y obtienen liberación de la apostasía triste de Dios, que se acompaña por – que contiene prácticamente y merecidamente lo que sea malo, nocivo, y destructivo para nuestra naturaleza, y que sin descanso, resultará en miseria eterna. Por medio de él son traídos a la cognación, alianza, y amistad con Dios, la unión mas firme con él, y la comunión mas santa con él de que son capaces nuestras naturalezas finitas, y así conducidos al disfruto eterno de él. Porque en él “En Jehová será justificada y se gloriará toda la descendencia de Israel.” (Isaías 45:25) porque “Israel será salvo en Jehová con salvación eterna; no os avergonzaréis ni os afrentaréis, por todos los siglos.” Versículo 17.

Traducido de John Owen, La Introducción a “Cristología”.

2.Oración

Mateo 6:6-8
6Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público. 7Y orando, no uséis vanas repeticiones, como los gentiles, que piensan que por su palabrería serán oídos. 8No os hagáis, pues, semejantes a ellos; porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.

Cada persona que quiere venir a Dios, ha de fijar esto en su mente: Dios existe, y Dios es espíritu; y de acuerdo él tiene que ser adorado como conviene a estas dos nociones. Hebreos 11:6, “es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay”, y luego también que Dios es espíritu, porque se dice en Juan 4:24: “Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.” Así que cuando vienes a orar a Dios, fíjate en estos dos pensamientos, que estén fuertes en tu corazón: Dios existe; yo no hablo a un ídolo, sino al Dios Viviente. Y Dios es espíritu; por lo tanto no le agrada tanto el habla convincente, o el ritmo melodioso de palabras, como el carácter correcto del corazón. ¡Qué triste es que cuando venimos a orar, pensamos poco en que Dios existe, o en lo que Dios es! Mucha de nuestra religión se practica a un Dios desconocido, y tal como los Samaritanos, adoramos a lo que no sabemos. No son especulaciones acerca de la naturaleza divina, o concepciones forzadas que nos convienen para la oración: el discursar de estas cosas con algo de singularidad, o términos removidos del entendimiento común, no es a lo que te impulso; pero a una vista de Dios que nos estimule a reverenciarlo y a adorarlo seriamente. Nosotros tenemos nociones correctas de Dios en la oración cuando estamos tan afectados como estaba Moisés, cuando Dios le mostró sus espaldas, y proclamó su nombre: Éxodo 34; “Entonces Moisés, apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró.” Cuando nuestra adoración conviene a la naturaleza de Dios, es espiritual y santa, no pomposa y teátrica. Estas dos cosas han de ser profundamente impresas en nuestras mentes – que Dios es, y que él es espíritu; y entonces es correcta nuestra adoración.   

Traducido de la obra acerca “La Oración del Señor” por Thomas Manton.

3.¿CUÁNTO DAS TÚ?

MARCOS 12:41-44
41Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. 42Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. 43Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; 44 porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.

Aquí encontramos una historia excelente, cargada de enseñanza para instruirnos en nuestro caminar cristiano. Imagínese la escena, muchos ricos con sus cabezas hacia arriba echaban mucho dinero a las arcas para las ofrendas. Pero después vemos a una viudita pobre que echó poco dinero, dos moneditas solamente echó. Pero la alabanza no era para los ricos sino para la viuda. Cristo alabó a la viuda porque ella había echado todo su sustento, pero no tuvo nada que decir de los ricos porque ellos echaron de lo que les sobraba. Así que te voy a proporcionar una pregunta: ¿Cuánto le diste a Dios hoy? Y ahora permíteme otra pregunta: ¿Cómo diste hoy? ¿Solamente has dado a Dios como los ricos, lo que te sobra? o ¿le estás dando a Dios algo que te cuesta? En verdad al decir estas palabras no te estoy hablando del dinero. A lo que me refiero tiene su alcance a toda nuestra vida, sea nuestra vida privada, personal, o pública. Sea en la iglesia, en el trabajo, o en la escuela. ¿Qué das a Dios? Y ¿Cómo das a Dios? ¿Das solamente de lo que te sobra, o das de tu sustento? Vamos a hacer algunas comparaciones, para que medites en tu vida. ¿En que pasas más tiempo? ¿En tu pasatiempo favorito, o en lectura bíblica y oración? Si puedes honestamente contestar que pasas más tiempo con Dios que en tu pasatiempo favorito, entonces has echado de tu sustento. Pero si tienes que contestar que pasas mas tiempo en tu pasatiempo, sea en televisión, o lo que sea, tienes que decir que solamente das a Dios de lo que te sobra. “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional.” (Romanos 12:1) Dios no pide nuestras sobras, Él pide nuestras vidas ofrecidas como un sacrificio, lo cual solamente es nuestro culto racional. Y tú, si es que Dios te ha redimido de la pena y poder del pecado, tienes mucho porque ofrecerle tu vida a Dios en sacrificio vivo.

¿Cuánto diste hoy? ¿Cuánto darás mañana?

 4. LAS 3 COSAS QUE DAN AFECCIÓN A NUESTRAS ORACIONES

1. Fervor. Esto normalmente viene de dos fundaciones, un corazón quebrantado por nuestras necesidades, y un deseo de la bendición que necesitamos. Un corazón quebrantado para nuestras necesidades, especialmente las espirituales. Debilidades ocurren en los mejores. Todos los cristianos tienen la necesidad continúa de clamar a Dios. Tenemos necesidades continúas por dentro y fuera. Vaya y clame a Dios sin afectación[1], pero no sin afección, y busque sus recursos en él. Déjeme decirle, lo mas que se aumenta la gracia, se aumenta el sentir de necesidad; porque el pecado es odiado mas, y los defectos mas difíciles de llevar. Y también tiene que haber un deseo de bendiciones, especialmente las espirituales; nuestras necesidades han de despertar anhelos frescos y deseos santos para Dios: Mat. 7:7, ‘Pedid, buscad, llamad;’ Lucas 11:8, ‘por su importunidad se levantará y le dará todo lo que necesite.’ Desperdiciamos la diligencia de nuestros espíritus en otros asuntos, en disputas, competencias, búsquedas terrenales; nuestra diligencia inoportuna corre un canal mundano. No, no; tiene que nacer de simplicidad y sinceridad, derramando sus corazones delante de él; ningún sacrificio sin fuego: Santiago 5:16, ‘La oración eficaz del justo puede mucho.’

2. Reverencia. Un comportamiento respetuoso y reverente hacia nuestro Padre celestial: Salmos 2:11, ‘Servid a Jehová con temor, Y alegraos con temblor.’ Vea que en Dios se mezclan la majestad y la misericordia; así que en nosotros ha haber alegría y temblor. El amor de Dios no degrada a su majestad, ni disminuye su majestad a su amor. Nosotros debemos de saber nuestra distancia de Dios, y pensar de su superioridad sobre nosotros; así que hemos de ser serios. Recuerde, Dios es ‘temible en la gran congregación de los santos, Y formidable sobre todos cuantos están alrededor de él,’ Sal. 89:7.

3. Con confianza: Ef. 3:12, ‘en quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él;’ Hay denuedo en derramar nuestras peticiones a Dios, quien seguramente nos oirá, y nos otorgará lo que sea bueno. Hemos de depender en su bondad y poder en todas nuestras necesidades. Él es tan lleno de gracia en Cristo que él hará lo que sea mejor para su gloria y nuestro bien, y bajo otros términos no debemos de buscarlo. Si no quiere volver su oración a murmuraciones, palabrería para la afectación de palabras, cuídense de estos abusos, y laboren para llevar sus corazones a Dios en esta manera.


[1] A. Falta de sencillez y naturalidad. B. Extravagancia presuntuosa en la manera de ser, de hablar, de actuar, de escribir, etc. http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=afectación

Traducido de "La Oración del Señor" por Thomas Manton


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